Relax en el trabajo
Realizar elongaciones debería ser una práctica cotidiana en todos los trabajadores, varias veces al día, en los momentos de descanso.
Se deberá prestar suma atención a los músculos de cuello y espalda, los más perjudicados en la postura de sentado del oficinista.
A continuación se verán imágenes con ejemplificaciones de dichas elongaciones junto con su breve explicación, pudiendo estas ser realizadas por cualquier persona, e inclusive, dentro del ámbito de trabajo.
Entrelazamos los dedos detrás de la espalda. Giraremos lentamente los codos hacia adentro, mientras se estiran los brazos. Se levantan los brazos por detrás hasta notar el estiramiento de los hombros, el pecho o los mismos brazos. Mantendremos el pecho sacado y la barbilla hacia adentro.
Entrelazamos las manos, con las palmas de las manos hacia delante, estiramos los brazos hacia adelante.
Llevamos el brazo por detrás de la nuca, intentando llegar con la palma hacia la columna. Con el otro brazo empujamos desde codo hacia abajo.
De pie o sentados, con las manos entrelazadas por detrás de la cabeza por encima de la nuca. Tire de la cabeza para llevarla hacia abajo, sin mover el tronco, hasta que el mentón toque el pecho.
De pie o sentados, estiramos lateralmente el cuello, inclinando la cabeza hacia un lado ayudándonos de la mano.
De pie o sentados, coloque una mano sobre la frente y con suavidad lleve la cabeza un poco hacia atrás. Tire con cuidado de la cabeza hacia atrás todo lo que pueda, sin mover el tronco.
Para estirar cuádriceps, nos sujetaremos la parte posterior de un pie con la mano, tirando de él lentamente hacia el glúteo.
Partimos de una posición erguida, flexionamos la espalda para tocarnos las puntas de los pies, evitando flexionar las rodillas.